El concepto de provención (Burton, 1990),
más amplio y más proactivo que el de prevención, se describe como un proceso
para favorecer relaciones cooperativas, proveyendo a las personas de
habilidades y estrategias para convivir y poder afrontar positivamente
cualquier conflicto en el momento en que se produce.
En las escuelas y en los institutos, nos
encontramos con que hay que dar respuesta a dos necesidades personales básicas:
sentir que el grupo me acoge, y que me acepta tal como soy. Es aquí donde la
provención puede ser útil, con dinámicas de creación de grupo, trabajando el
conocimiento mutuo y la confianza, creando un código común de comunicación
no-violenta.
Cuando jugamos y empezamos a pasárnoslo
bien juntos, el grupo se va cohesionando y los participantes descubren su sitio
en el colectivo. En este clima, podemos trabajar aspectos de la provención como
las habilidades de comunicación o la empatía. En los juegos cooperativos, es
importante prestar atención al proceso y disponer, al acabar, de un tiempo
durante el cual todo el mundo pueda expresar cómo se ha sentido, y qué ha sido
necesario para conseguir el objetivo (organización, imaginación, equilibrio del
grupo…). A continuación se presenta un vídeo para análisis y reflexión.
Los juegos cooperativos permiten descubrir y ejercitar destrezas
que son valiosas para cualquier otra actividad; por tanto, no son un objetivo
en sí mismos, porque podemos disfrutar de los juegos competitivos, jugando en cooperación.
Pero sí tienen unos rasgos característicos, que subrayan el valor del grupo: si
la cooperación estimula nuestra imaginación, la imaginación del grupo es mayor
y más potente que la de un solo individuo. En el juego competitivo, las ideas y
la fuerza de las otras personas a menudo representan una amenaza; en el juego
cooperativo, las ideas y la fuerza de los demás son un regalo. BURTON,
J. (1990): Conflict: Resolution and Provention.
Nueva York. St.
Martin’s Press. AUTORA Mireia Riera Sant Artijoc. Mataró (Barcelona).
JUEGOS Y ESTRATEGIAS DIDÁCTICAS
EL LÁPIZ COOPERATIVO
Se puede jugar con un grupo de entre 4 y 10
participantes, que comparten un lápiz y lo sostienen entre todos, mediante unos
cordeles tensados por los propios participantes. El reto está en hacer dibujos
con el lápiz, aprendiendo a decidir conjuntamente y sincronizar tanto las
voluntades y las propuestas como los movimientos; el resultado dependerá de las
habilidades, la paciencia, la flexibilidad, las aportaciones y el equilibrio
entre todos los miembros del grupo.
JUEGO DE LAS SILLAS, VERSIÓN COOPERATIVA
Esta propuesta da la vuelta al juego de las
sillas tradicional, ofreciendo una versión alternativa. En lugar de apresurarse
a ocupar un sitio para salvarse, e ir eliminando a los jugadores que no lo
consiguen, aquí, a medida que el juego avanza, se eliminan sillas disponibles
y, además, el objetivo es buscar la manera de que todo el mundo esté subido a ellas
cuando la música se detiene. Así, los participantes tienen que ayudarse para
tener, todos, un sitio, cosa cada vez más difícil.
De acuerdo a lo anterior y a las estrategias didácticas que se nos proponen, se utilizó el juego del lápiz cooperativo con los alumnos del Primer Grado Grupo I y II de la EPO 101, Zona Escolar BG021, así mismo se obtuvieron grandes resultados, ya que los alumnos se relacionaron entre sí poniendo en práctica sus habilidades sociales y de ésta manera resolver el conflicto de dibujar ciertas imágenes con la comunicación continua y asertiva, a continuación se presentan algunas fotos que muestran la evidencia del trabajo realizado.


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